Bgo en Namur 96

El domingo por la noche fui a por Mónica y Parrado al aeropuerto. Intenté poner el GPS, pero no cogía señal y por eso seguía pensando que estaba en Bilbao. El GPs, digo, no yo. Pero bueno, llegué sin GPS, es bastante fácil, la verdad. Lo que no fue tan fácil fue entrar en el parking. Me puse al lado de la máquina, le di al botón, saqué el ticket y la barra no se levantó. Intenté sacar otro ticket, a ver si colaba, pero tampoco. Así que tenía que echar marcha atrás y meterme por la otra puerta, pero detrás de mí ya había otros 3 coches por lo menos. Así que saqé medio cuerpo por la ventana y les hice saber que la máquina no funcionaba. Y a partir de ahí el resto todo normal.

El lunes volví al trabajo y los chavales se me portaron bastante bien. Los de 6º me contaron todo lo que hicieron en Calella y yo no pude hacer más que apiadarme de ellos: un bar/discoteca abierto en Calella lleno de turistas y les parece la leche… no quiero ni imaginar qué hubiera pasado si hubieran ido a Salou. También me dijeron que la playa de Calella es de guijarros, pero eso no me hizo sentir pena por ellos.

Después de trabajar fui a repostar y luego vine a casa a comer. Por la tarde preparé alguna clase, vi un documental sobre WalMart (o quizá ése fue el del domingo), estudié polaco y a lo tonto a lo tonto se me pasó la tarde y ni escribí en el blog ni nada. El lunes me preocupé también sobre cómo va lo de Polonia y vi que en Varsovia y Wroclaw ya han adjudicado algunas plazas. Espero que me digan la mía la semana que viene (seamos optimistas) porque me estoy poniendo un poco “nervosia” ya. También miré qué hay para visitar en Gdansk y así.

El martes también fui a trabajar como habitualmente y sin mayores sobresaltos. Luego comí y a las 3 volví a salir de casa para hacer un nuevo Begotaxi y recoger a Bea, una erasmus de Madrid. En vez de ir a 120 por la autovía fui a 100 para economizar; no es que sea una cutre, que lo soy, es que me preocupo por la Pachamama. Y con el Fiat no me afecta, pero ayer leí en el periódico que estaban pensando subirle los impuestos (más) al diésel porque es muy contaminante. Dentro de poco que alguien te regale un coche va a ser peor que que alguien te regale una impresora HP. Va a costar más llenar el depósito que la máquina en sí. Es más, el gobierno podría empezar a regalar coches para incentivar el transporte por carretera y sacar mayor tajada de los impuestos de los carburantes.

Y por la tarde volví a consagrar mis horas al estudio del polaco y miré en Google Maps a qué distancia estaba Kaliningrado de Gdansk. Unos 200km. Miré también si tenía algo turístico la ciudad (porque la imagen de Google Maps no es nada halagüeña) y descubrí que sólo había puertas. Los comunistas derribaron un castillo que había porque representaba la opresión prusa (o algo así), pero dejaron todas las puertas de las murallas al parecer. Es que, una vez que vas tan lejos, hay que aprovechar y aunque sea sólo esa esquinita, no deja de ser Rusia y a mí me gusta visitar países nuevos. Tanto en mis clases de polaco como mirando en Google Maps he aprendido que el polaco y el ruso están más cerca de lo que pensaba y ya sé dos palabras que se dicen igual en polaco y ruso: “verdad” y “calle”.

CONCURSO Nº1: ¿Cómo se dicen en polaco y ruso “verdad” y “calle”? Me sirve con una transcripción aproximada, no hace falta la ortografía exacta. Ya sabéis que habrá un premio nunca de más de 5 euros. Si sabéis la respuesta, podéis dejar un comentario en esta entrada. El ganador será el primero en responder.

Y luego fui a la piscina y nadé 2800 metros (por lo menos), es que hicimos unos ejercicios bastante tostón y se me fue la olla con el metraje unas cuantas veces. Y luego vine a casa, me duché, cené y me fui a dormir.

Hoy he dado una clase en la que hemos terminado bailando la Macarena. Les he escrito la letra en la pizarra y se han puesto a cantar y bailar. Nunca les había visto tan interesados por mis clases… en fin… también me han preguntado por Bomba de King África, así que se la enseñaré la semana que viene si veo que me sobran minutos.

Luego he venido a casa, he dejado la mochila y he ido a la biblioteca y he vuelto a coger Cien años de soledad a ver si lo termino de una vez. Aunque siempre que cojo un libro pago parte de los 25 céntimos en monedas de uno y dos céntimos, no he conseguido que se harten y dejen de cobrarme los libros, siempre las cogen sonrientes… Sinceramente, me parece increíble que te cobren por coger un libro de la biblioteca municipal y mientras siga esta injusticia, yo seguiré pagando con monedas pequeñas. Es como lo mío con el metro de Bilbao, que prefiero coger el autobús (aun a riesgo de que pase 10 minutos tarde como el 11) antes que pagar los 76 céntimos que me quieren cobrar. Si todos hiciéramos lo mismo, seguro que se plantearían cambiar a esos malos gestores que tienen.

Y he vuelto a casa y me he puesto a leer hasta la hora de comer. He cocinado y he comido y luego me he depilado, que bastante raro me miran ya en aerolatino por no llevar unas mallas y una camisetita de tirantes, como para encima arecer un oso. Y luego he ido al supermercado y básicamente he merendado con lo que tenían para probar: unos doritos con tomate que me han convencido y he comprado, chocolate blanco con caramelo por dentro y unas galletas de mantequilla y chocolate muy buenas.

Luego he vuelto a casa y he empezado otra vez con el polaco. Hoy he hecho unas actividades de repaso de la primera unidad y bueno, tengo un 80% seguro bien. Y he visto en facebook que esta semana abren lo de Uda Gaztea, así que e entrado a ver qué campos de trabajo ofrecían. Hay uno que me ha gustado en Italia, pero luego he caído en la cuenta de que ya me he comprometido a ir con mis amigas a Benidorm este verano. Y también he descubierto que hay una palabra en serbio que se dice igual que en polaco: “vieja”. Estas lenguas eslavas están hermanadísimas como podemos ver.

CONCURSO Nº2: ¿Cómo se dice “vieja” en serbio y polaco? Esta vez pido transcripción exacta, que ambas lenguas tienen alfabeto latino. Las condiciones son las mismas que en el concurso nº1.

Y luego he visto un documental sobre el comercio justo. Al parecer, tampoco es muy ético que compremos productos de comercio justo de marca blanca, porque aunque la materia prima sea de comercio justo, no está libre de la tiranía del mercado. Entre otras cosas porque los grandes almacenes quieren grandes cantidades para bajar sus precios, lo que hace que los productores tengan que conseguir grandes cantidades y eso puede llevar a una situación de monocultivo o a una producción que dañe la Pachamama (es que cómo la quiero…). Parece ser que lo más ético es comprar productos “de marca” porque la tirada es menor (pero el producto final mucho más caro). Y también habla de la exportación de plantas: rosas cultivadas en invernaderos de Kenia que se compran a unos céntimos en origen y se venden a varios euros. Recordad que cada vez que compréis una rosa (que podría producirse más cerca y ahorrarnos traerla desde Kenia), estáis pagando básicamente el transporte y el embalaje.

Y después de leer esto pensaréis que yo compro en tiendas de comercio justo y tal. Pues no. Por lo menos no mientras no se bajen los precios. Y es que yo siempre me he preguntado sobre el asunto: ¿si eliminamos intermediarios, por qué el precio es más alto? Creo que es porque casi no eliminamos intermediarios.

Iruzkin bat utzi

Erantzunik ez oraindik.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Utzi erantzun bat

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Aldatu )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Aldatu )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Aldatu )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Aldatu )

Connecting to %s