Bgo en Manchester 39 (Dublín 1ª parte)

Ya no es sólo dinero lo que tiran al suelo los ingleses, ayer me encontré un USB de 2 gigas en el suelo. No pensaba que fuera a funcionar, porque estaba todo pisado, pero lo limpié, lo he probado y funciona. Tenía dentro cuatro capítulos de la serie Héroes, que he borrado sin dudar, porque pasaba de que me entrara ningun virus. También me encontré 17 peniques, pero eso es normal desde que estoy aquí.

Y ahora, mis queridos lectores ávidos de aventuras, os voy a contar mi viaje a Dublín que sé que lo estáis esperando. Para ello comenzaré desde el principio.

El lunes después de hacer la maleta (sin olvidarme nada sorprendentemente) me dirigí hacia la calle con la idea de comprar algo para cenar en el aeropuerto. Entré en TESCO y me compré un sandwich de albóndigas que estaba de oferta de lanzamiento. Luego cogí el autobús a la estación de tren de Oxford Road. En la estación cogí un billete de ida y vuelta en el día para el aeropuerto y es que los billetes de ida y vuelta en el día son más baratos que el billete de un viaje únicamente, increíble pero cierto. Ya cogí el tren al aeropuerto, que se iba quedando cada vez más vacío hasta que creo que sólo me quedé yo. Fue una experiencia un poco extraña viajar en un tren  vacío y totalmente deficitario (no es que se cayera a trozos, es que no era rentable), porque vamos, que el billete te cueste sólo 1.65 y que te lleven en un tren diésel en un trayecto de 20 minutos tiene bemoles.

Ya en el aeropuerto fui por una galería con luces azules para llegar a la terminal. La galería esta es una especie de tubo acristalado iluminado con luces así como de ambiente digamos con unas rampas mecánicas. Cuando vine a Manchester allá por el 12 de septiembre estaba tan cansada y me pesaban tanto las maletas que ni me fijé en la galería esta, pero el lunes, que estaba menos cansada y estresada pude apreciar su encanto.

Ya llegué a la Terminal 1, que estaba casi vacía y tenía todos los mostradores de facturación cerrados. Tampoco había asientos, pero bueno, había esas estructuras de metal que sirven para ver si tu maleta es “cabin friendly” (neologismo acuñado por Begoña Altuna el 2 de noviembre de 2009 y citado por primera vez el 6 de noviembre de 2009, por si se os ocurre atribuíroslo). Yo ilusa de mí, pensaba que esas bolsas transparentes con cierre hermético que sirven para llevar líquidos en el equipaje de mano te las daban gratis en el control de seguridad, pero le pregunté a un hombre que había allí aburrido como una seta y me dijo que las tenía que sacar de una máquina. La máquina por supuesto era de pagar y las bolsas venían en una bolita de plástico parecida a la de la sorpresa del huevo Kinder y por 1 pound (en moneda de un pound exclusivamente) te daban 2 bolsitas. Menos mal que tenía una moneda que se ajustaba a las características, porque allí sólo había una señora sentada en una de esas estructuras de metal comiéndose un sandwich y el hombre aburrido antes citado.

Una vez conseguidas mis bolsas metí dentro los líquidos y me senté a comerme mi sandwich en una de esas estructuras metálicas. El sandwich era de lo más sin mas, pero bueno, se dejaba comer, no estaba muy seco y el sabor era aceptable. Luego apreté todo en mi maleta hasta límites casi inimaginables (ninguna estructura metálica podría ya decirme que mi maleta no era cabin friendly) y me fui al control de seguridad. Pasé el control de seguridad sin pitar y todos los individuos de allí me parecieron muy majos. Entonces me dirigí al lounge que le llaman los ingleses, o sea, la zona de bares y dutifrís (palabra que acabo de mirar en la RAE y no está todavía aceptada, así que la pondré en mi lista de peticiones para la RAE junto con monoparental). Para ir al lounge había una rampa y unas escaleras, uno de los hombres de seguridad,  muy simpático él, me señaló las escaleras, pero claro, yo quería bajar por la rampa con mi querida maleta de ruedas, así que se la señalé en plan como diciendo “¿pero la rampa no se puede usar?” y claro, él y sus compinches me hablaban todos a la vez en un inglés de Manchester muy claro, como es de esperar de los de seguridad del aeropuerto de Manchester. Entonces, yo al final desandé y les dije que no les entendía nada y me dijeron que sí que podía usar la rampa sin ningún problema. Y entonces me toqué el culo (sí, yo a mí misma, es una manía que tengo para comprobar si llevo la cartera encima, que ya sabéis que la llevo siempre en el bolsillo del culo) y no estaba por lo que puse una de mis caras de sorpresa (que también sabéis que cuando quiero soy muy expresiva). Y empecé a meter las manos en todos los bolsillos mientras los de seguridad me preguntaban “What’s happening, darling?” (sí, el darling también, es que eran mazo friendly). Ya encontré mi cartera y en ese momento se me acercó un jovenzuelo rubio y con ojos azules (bajito y con cara de duende, así en plan inglés bajito de pub, no os creáis que se me acercó Beckham) y me dijo: “Don’t worry, everything is going to be OK. The bar is open”. ¿Qué se creía ese tío, que estaba nerviosa por el vuelo y que me vendrían bien un par de lingotazos?, pues no, así que yo le respondí que ya había cenado, aunque bien sabía que no era esa la respuesta que el hombre esperaba y ahí le dejé con una cara un poco extraña.

Estuve esperando en el lounge, hice un pisito, miré la pantalla que te dice la puerta de embarque de tu vuelo, vi la gente pasar… cosas típicas que se hacen antes de embarcar. Cuando salío la puerta de embarque de mi vuelo me dirigí hacia allí por unos pasillos interminables (que son los que recorrí el día de mi llegada a esta magnífica ciudad) y llegué a la puerta de embarque. Una chica irlandesa (era pelirroja y con pecas, pero en realidad supe que era irlandesa porque se lo leí en el pasaporte) quitó su bolso de la silla de al lado suyo para que yo me sentara y estuve esperando a que se abriera el mostrador de embarque. Sigo sin entender por qué hay gente que paga 3.50 euros/libras por embarcar antes en un avión de Ryanair (que me parece a mí que no suelen ir muy llenos en general) en un vuelo que dura menos de una hora. Y ya os digo que la gente que coge el Priority pass tiene, en un 95% de los casos, pinta de tener un buen riego sanguíneo en las piernas.

Ya nos montamos en el avión, que como os digo estaba medio vacío, y me fijé que un panel de dentro de la cabina estaba suelto. Si es que no puede ser esto de viajar tan barato. Pero bueno, le saqué unas cuantas fotos por si lo podía usar como prueba en caso de sobrevivir a un accidente aéreo o alguna cosa de esas (nunca denunciaré a una compañía que ofrece precios razonables por servicios razonables, no como los que te cobran 200 euros para ir de Madrid a Bilbao). Bueno, ya despegamos sin ningún problema (y una vez en el aire me sentí aliviada, porque la mayoría de accidentes aéreos se dan en el aterrizaje y en el despegue. ¿No pensáis cuando vais en avión que justo en el momento ese en el que el avión se despega del suelo un motor puede explotar? Yo lo hago siempre y cuando ya han pasado un par de segundos digo: “bueno, ya da igual, porque como ahora mismo quiera saltar del avión para evitar morir quemada el golpe que me voy a pegar al caer al suelo desde una altura de 100 metros va a ser monumental”). Media horita de vuelo sin libro de lectura y aterrizamos en Dublín (así un poco de lado, pero bueno, que el piloto lo tenía todo controlado) y no aplaudí, porque creo que ya van unas cuantas décadas desde que se dejó de aplaudir cuando un avión aterrizaba, aunque ganas no me faltan nunca y no beso el suelo, porque casi no te da ni tiempo con la prisa que te meten los tíos de chaleco amarillo para que no andes estorbando por la pista.

Bueno, 1437 palabras son suficientes para esta entrada. A la tarde seguiré contando mis hazañas en tierras irlandesas, que como podéis ver hoy me he despertado charlatana que digamos. También os contaré mi primer día de Guy Fawkes, que os explicaré quién es para que entendáis todo bien. Y antes de despedirme hasta luego os dejo el vídeo de mi excursión a Liverpool en el que se ve que algo-algo aprendí en ética profesional y del trabajo en la que no aprendí nada relacionado con el título de la asignatura (asignatura de título redundante donde las haya, si es profesional, también es del trabajo).

Iruzkin 1

  1. 3,5 libras.. 6€ nos ponia a nosotras… pfff gentuza..

    pregunta hiperobligada! ktl el sako???
    (igual has respondido más adelante, pero ya sabes que ando retrasada (más de lo normal xD))


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Utzi erantzun bat

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