Bgo en Manchester 32

Hoy Liverpool- Manchester United. Nunca la sala de la televisión estuvo tan llena.

Bueno, ayer fue un día gris y aburrido en el que me dediqué a la historia alemana mientras llovía. Por suerte a la noche dejó de llover y no nos mojamos cuando fuimos al Maremagnum. Bueno, hicimos lo de siempre por la noche venir a mi piso, acabar la tarta del cumple de Amaya, un poco de música e ir al Maremagnum. Julene iba a venir con nosotras, pero al final no vino. Ah, se me olvida, me hice unos tortellinis buenísimos para comer.

En el Maremagnum lo de siempre, estuvimos bailando y eso, estuvimos con Javier el de Granada y sus amigos, estaba el hombre de la gorra que baila muy bien… lo de siempre. Bueno, no. Me encontré la friolera de 2 pounds con 60 peniques en el suelo. De media me encuentro un penique al día, es más el viernes me encontré 6. El viernes fuimos a un bar a tomarnos una cocacola gigante por 1.30 y de camino me encontré un penique. Estuvimos en el bar, en el que hay que abrir siete puertas si quieres llegar al retrete (el retrete es un lugar perfecto para cometer un asesinato, nadie oiría los gritos desde el bar con esas siete puertas que hay que abrir). Y el bar tenía unos sofás y cuando nos fuimos se me ocurrió levantar los cojines y encontré 5 peniques. Harto sabido es que la probabilidad de encontrar dinero entre los cojines de un sofá es bastante alta. Ayer también de camino al Maremagnum me encontré un penique en el suelo. Ya de media no me encuentro 1 penique, ya tendré que andar por los 5 peniques diarios.

Esto me hace pensar en que la gente aquí es un poco descuidada con el dinero y en que yo no hago más que mirar al suelo. Pero es que ayer en Maremagnum encontré un pound con veinte en el suelo y me sentí feliz y dije “a ver si tengo suerte y encuentro más dinero” (cosa que no suele pasar). Y encontré otro pound con cuarenta. Luego ya dije que no iba a ser avariciosa, pero aún así volví a mirar por si las moscas. Ya no había más. Pero es que la gente tira el dinero yo creo, sobre todo las moneads de uno y dos peniques. Y no me extraña, porque la de un penique es casi como la de 5 céntimos de grande y la de 2 peniques es el doble, vamos que son un incordio. Si por lo menos fueran como aquellas pesetas de aluminio, que por lo menos no pesaban…

Y ayer nos fuimos a las 3 a casa, bueno que era como las 4, pero eran las 3 y estábamos ya hartas de la misma música de siempre. Esta ves por lo menos nos escapamos antes del sirtaki techno. De camino nos encontramos con unos españoles que vienen con nosotros a clase y nos dijeron que habían ido a un karaoke.

Hoy me he despertado pronto como quien dice y después de desayunar y ducharme he ido a hacer la colada. He puesto la lavadora y me he ido a leer La Celestina a la sala de la tele, que así como quien no quiere la cosa se iba llenando de gente. Cuando se ha acabado la lavadora he ido a poner la secadora y a la vuelta ya había bastante más gente y en el sofá donde yo estaba sentada estaba sentado Carlos el venezolano. Así que ya no he leído más porque nos hemos puesto a hablar de fútbol. Han dado un previo más largo que el de la F1 y justo cuando los jugadores estaban saltando al campo… ¡Puff! va la tele y se apaga. La gente se estaba poniendo nerviosa, pero un chico ya ha conseguido ponerla otra vez bien y aunque nos hemos perdido los dos primeros minutos del partido luego ya lo hemos podido ver. En el minuto 15 o así he ido a sacar la ropa de la “secadora” (tengo 2 camisetas bastante mojadas y alguna que otra cosa más un poco húmeda y eso que he limpiado el filtro) y luego me he subido a comer. Después de comer he vuelto a bajar al partdio y aunque parezca increíble mi sitio en el sofá seguía vacío, así que me he vuelto a sentar con Carlos, que, por cierto, no ha visto terminar el partido porque el 2º gol del Liverpool lo ha matado y no quería ver más, aunque sólo ha habido medio minuto más en realidad.

Luego he subido a casa, he ordenado la ropa limpia y he ultimado mi trabajo sobre la revolución. Estoy harta de la revolución. Mañana hago la presentación y no quiero saber nada más sobre el tema. Y hasta aquí. El paquete de la tía Marian sigue sin llegar y vosotros seuís sin responder la pregunta del concurso de la entrada 24. Aquí es de noche desde las cinco de la tarde, por lo que estoy un poco como desubicada en el tiempo y me hace pensar qué será de mí en el invierno profundo cuando se haga de noche a las 4 de la tarde. Esto no puede ser bueno, tendré que tomar complementos de vitamina D, porque luz lo que se dice luz aquí no hay mucha, esta el sol siempre súper bajo.

Iruzkin 1

  1. Bien bego, bien!! intimando con el venezolano! xD


Comments RSS TrackBack Identifier URI

Utzi erantzun bat

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Aldatu )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Aldatu )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Aldatu )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Aldatu )

Connecting to %s