Bgo en Trento 21 (editado)

Jamás he visto una bruma como la de hoy, ni en China. Os juro que los montes del oeste no se veían. Pero no sólo por la mañana, ha ido en aumento durante el día y para cuando he salido del trabajo sólo se veía gris.

Pero empecemos por el principio. La verdad es que ha sido un día absolutamente normal si no fuera por esto de la bruma. Me he despertado, he desayunado, me he vestido y me he ido al trabajo. En el autobús hemos conocido una colombiana que hace aquí el doctorado. Y me pregunto yo ¿cómo acaba gente de todo el mundo haciendo un doctorado en Trento? Bueno, en Trento o en cualquier otro sitio del mundo que no sea el suyo. ¿Sus universidades tienen acuerdos? ¿son de esos de los que ven una convocatoria para un predoc y escriben? Curioso asunto.

He estado haciendo varias cosas como responder emails, intentar entrar en GAUR como profesora y fracasar estrepitosamente porque me redirecciona a la web de alumna, darle las últimas pinceladas al artículo y seguir con la infernal presentación.

Por la tarde he hecho un Skype con Arantza para seguir dando pinceladas al artículo. Ya no sé si es un artículo o la Capilla Sixtina. Y con Manuela y Anne-Lyse hemos decidido que vamos a hacer una comida francesa. Yo he preguntado que a ver si vamos a comer crêpes, pero no, mañana vamos a hablar en francés para que Manuela practique. Ya os contaré.

Después del trabajo he ido al supermercado, he vuelto a casa y he ido a poner la lavadora. Yo que iba con la ilusión de que alguien hubiera dejado alguna moneda metida en la lavadora para ahorrarme algo… pero no. Y es que para que nos salga más barato tenemos una llavecita y si por lo que sea no echas justo, se queda acumulado en la llavecita para la próxima.

He colgado la ropa, he cenado y os estoy escribiendo.

Mañana hay un festival científico divulgativo en Trento y supongo que iré a escuchar alguna charla después del trabajo. Ya os contaré. Y a ver qué hago el fin de semana, que hoy me ha dolido bastante el oído, pero creo que es porque me estaba dando el aire frío del aire acondicionado en la oreja.

Se me ha olvidado decir que Arantza me ha dicho que si defiendo la tesis antes del 30 de septiembre (de 2017), me paga el lunch. Es una apuesta que he perdido de antemano, porque sin la firma de Arantza yo no defiendo nada, pero bueno, me ha dicho que si de verdad estoy preparada para entonces, pagará el convite de buena gana. Esto viene a que me lió la señora para que me pasara al plan nuevo de doctorado y es más caro. Entonces le he dicho que si termino en el plazo máximo que podía con el viejo, que me paga ella el lunch para devolverme lo que he invertido en el plan nuevo. Ya le he dicho que a una vasca no se le puede mandar un desafío.

Bgo en Trento 20

Miércoles que ha empezado precipitadamente a las 7.44 de la mañana. Dormía yo plácidamente cuando alguien hatocado a la puerta. En ese duermevela he empezado a dudar de si era en mi puerta o en otra cercana. He esperado, a ver si volvían a tocar, para comprobar si era en mi puerta ya con más atención. Han vuelto ha tocar y he decidido, con cierto nivel de confianza, que era mi puerta. Así que medio zombi he salido de la cama y he abierto la puerta. Viktoriya (la ucraniana, que ya sé cómo escribe su nombre). Con una cara de susto de la leche. Me ha agarrado la cara, me ha dado un beso en el papo y me ha dicho que me vaya a la cama. En fin, menuda cara tenía que tener yo. La verdad es que tenía la sensación de no entender nada. Me ha preguntado que dónde vive Marco. Pues en la de al lado. Y ya, pues no me he metido en la cama.

El resto todo normal hasta que he llegado a la oficina y me he puesto a preparar la presentación de la semana que viene. Odio hacer presentaciones. No hablar, eso me da bastante igual, hacer lo que es el “powerpoint” me parece infumable. Y hoy me ha tocado dedicarme a eso todo el día. Y hasta la tarde no me ha dolido el oído. Ahora sí me duele, pero tengo esperanzas de que se me pase dentro de 3 días.

En casa he estado trabajando en mi otro blog (aunque han sido cambios de gestión, inapreciables para el lector), he cenado y os estoy escribiendo. Creo que le estoy metiendo demasiada caña a este ordenador. Me suele petar después de comer y por la noche anda torpón también, aunque hoy creo que también es culpa del internet.

Bgo en Trento 19

Para los que estáis preocupados por mi salud: me duele el oído pero menos. Al parecer la otalgia sin razón dura de verdad 10 días, va a tener razón el doctor Di Sipio.

Hoy ha tocado cambio de sábanas, así que me he despertado pronto, he desayunado me he vestido y he ido a cambiar las sábanas. He hecho la cama y he cogido el autobús. Y no, hoy no había niños y casi he llorado de la emoción. Creo que ya no quedan más niños de 1º de liceo en todo Trento, ya han subido todos a S. Rocco.

He pasado el día corrigiendo mi artículo. En el EACL, el congreso a donde lo quiero mandar, sólo aceptan el 25% de los artículos que se envían y se ya de otros 3 artículos que se van a mandar. Tengo a favor que soy la única de los que conozco que lo tiene “acabado”, el resto puede que llegue más pillado de tiempo. A unos creo que además les gano en fuste del contenido, pero eso no es una cosa que decido yo, si no los revisores. Y los hay simpáticos y puñeteros y eso lo puede cambiar todo.

Aunque parezca que el grueso de la acción sucede en Trento, con esto de las nuevas tecnologías es muy fácil estar en todas partes. Pues bien, hoy la acción se ha desarrollado también en Bilbo y Donosti.

Donosti.

Algunos sabréis, otros no, que cuando vuelva a Donosti no iré al piso de Mertxe y Moretti porque rechazaron mi oferta irrechazable. Pero encontré un piso que quedaba libre a partir de octubre, cosa no muy conveniente para mí. Así que he pasado las dos últimas semanas intentando encalomárselo a alguien, pero en plan petit comité porque a mi futuro compañero de piso, Ander, no le mola lo de poner el anuncio en webs grandes.

Nos hemos agenciado una iraní que va a hacer el master que ha llegado hoy a Donosti. Ander está muy atareado porque también está escribiendo para EACL (es de los que van a llegar muy justos), así que no le podía hacer mucho caso a la tía. Así que yo, con mi grandes dotes de marketing, la he tentado y parece que de momento se queda. Hay que decir, que hasta el 30 el piso es de Idoia, la que estaba hasta hoy, así que yo no he empezado todavía a gozar del ahorro que me genera esta chica.

Bueno, ya he hablado con ella por facebook y me ha dicho que el piso está muy bien y que de momento se queda. Yo encantada de la vida de mil amores. En el email le dejé claro que era hasta diciembre, espero que no lo olvide. Así que bueno, asunto bajo control.

Bilbao.

Algunos sabréis, otros no, que Berbaizu euskara elkartea ha creado una sección joven, Ozen, en la que tomo parte desde la distancia. El 28 de octubre celebraremos un festival en el gazte lokala de Deusto con entrada gratuita (pero confiando en que echéis la voluntad) como actividad de presentación de Ozen. Yo ando de intermediaria entre Ozen y la diseñadora gráfica, o sea, mi hermana y además hoy he cerrado el acuerdo con una banda. Crossover, grupo de versiones de Deusto, muy buenos. El resto lo descubriréis cuando se publique el cartel.

Y volviendo a Trento, aprovenchando que tenía la cama hecha, os he hecho un vídeo de la habitación:


He cenado y os he escrito. Así, grosso modo, eso ha sido mi día.

Bgo en Trento 18

Bueno, hoy os hago una de esas entradas resumen, ahorrándome las cosas del día a día.

Jueves.

El jueves me desperté a las 7 de la mañana y dejé fritas las patatas de la tortilla que tenía que hacer para la noche. Tuve una apasionante reunión sobre la negación en la que más o menos sabemos qué han hecho otros y ahora nos queda decidir qué vamos a hacer nosotros.

A la hora de comer aprendí que los ladinos no tienen paro. No es que no tengan prestación de desempleo, es que nunca están en situación de desempleo (esto igual es una exageración). Resulta que en el Alto Adige, por Bolzano y así, hay tres comunidades, la italiana, la germana y la ladina y existe también una ley de protección de minorías (en plan reserva india o no sé) por la que los puestos en la administración se dan dependiendo del censo de cada comunidad. Y sí, en el censo te preguntan de qué comunidad te consideras y no hay opción de sentirte mixto. Total, que los ladinos son muy pocos, como que no llegaría ni a medio funcionario en ninguna oposición. Pero claro, no se puede ofrecer una plaza de funcionario para media persona, así que la ofrecen entera. Total, que los ladinos están sobrerrepresentados en la administración y todos se dedican a la empresa pública.

Por la noche hicimos la cena de piso y mi tortilla tuvo un gran éxito de crítica y público y eso que era de lo mas sencillo que había por ahí. Yo como autora he de decir que, aunque las patatas eran bastante malas, me quedó bastante bien, añadiendo por supuesto la dificultad de dar la vuelta a una tortilla de seis huevos.

Ya que estábamos casi todos en la cena, aprovechamos también para vaciar los congeladores y tirar todo lo que no tenía dueño. Tiramos, sin exagerar 8 kg de pechugas de pollo, congelados de bolsa caducados en 2015 (¿Cuánto llevarían ahí?), pescados enteros sin limpiar ni nada (no preguntéis) y un montón de longanizas y chorizos artesanales (una pena). Yo avisé de que iba a tirar también todo lo que estaba en mi balda de la nevera y, después de dar 3 días de cortesía, hoy he tirado una coliflor medio podrida, unos vegetales imposibles de identificar (todo esto en bolsa cerrada, gracias a dios) y una porción de pizza endurecida de hace como 2 semanas.

Viernes.

El viernes dejé casi visto para sentencia mi artículo para el congreso y Mara me dijo para ir a tomar algo al centro después del trabajo. Así que bajamos al centro, tomamos una cerveza en una terraza, cenamos una porción de pizza y nos comimos un helado mientras veíamos un desfile de modelos. La cerveza de aquí, Forst, está bastante buena y los helados de Grom también están bastante buenos, además de que te los ponen con bastante gusto, bastante más de lo que acostumbramos nosotros. Lo “baten” antes de ponértelo y así se queda como cremoso.

Sábado.

Confiando yo en que se me pasaría el dolor de cabeza/cuello con el pasar de las horas, salí a las 7 de la mañana a coger el autobús hacia Verona. Es que hay una compañía, Flixbus, muy barata y conveniente, que tiene billetes muy baratos, pero sólo a ciertas horas o cuando el bus va más vacío.

Aparecí a las 9 de la mañana en Verona y me dirigí al centro. Todo está cerrado hasta las 10, así que hay que aprovechar para pasear porque luego se llena todo de turistas. Muy exagerada la cantidad de turistas que puede haber, y eso que no es ya verano. Sobre qué ver en Verona, tenéis mi otro blog, así que aquí voy a daros unas impresiones personales.

Eso de que en Italia hay que pagar por todo llega a un extremo en Verona. Absolutamente todos los edificios, museos, cosas de mínimo interés tienen una entrada a todas luces exorbitada. Sin embargo las iglesias son gratis, por lo que he podido observar. Y esto me alegra, porque ya sabéis qué opino yo de pagar or entrar en un lugar de culto.

Aparte, con eso de Romeo y Julieta la gente está bastante achorrada y hay mucho merchandising al rededor del asunto. Y chiringuitos en medio de Piazza Erbe. Supongo que históricamente siempre ha habido mercado en esa plaza, pero es que ahora se venden gorros de paja y focaccias chungas y no se disfruta en absoluto de la magnitud de la plaza.

Y está de obras la ciudad. Andamios por todas partes cubriendo edificios históricos. Ojo, que está bien que los cuiden, pero te quedan unas fotos horrorosas.

Y para terminar dos cosas: 1) el barrio de S. Zeno es muy tranquilo y agradable y está muy cerca del centro y 2) las 11 horas que pasé en Verona son a todas luces excesivas.

Aparte el dolor de cabeza no se me pasó y según llegué a casa me metí en la cama sin cenar, porque me dolía muchísimo la cabeza.

Domingo.

El domingo estuve evaluando si ir a urgencias o no. No sabía si eran mocos, si era otitis o una dermatitis en el oído externo. Llamé al seguro que nos pone el Gobierno Vasco y me dijeron que fuera al médico sin problemas, que ellos me reembolsaban (habrá que ver esta parte).

Después de tres horas en urgencias, a donde no me llevé un libro por eso de dar más pena, un análisis de sangre y un médico que no vocalizaba nada, tengo otalgia. Tratamiento: esperar 5 o 6 días y tomar paracetamol de 1g cuando me duela. Miré en internet lo que es la otalgia: dolor de oídos. Así, genérico, cual ibuprofeno cinfa. Y ni en la historia que me dió el doctor Di Sipio ni en ninguna otra parte aparece la causa de mi otalgia. Que digo yo que alguna causa tendrá (y fijo que es la dermatitis, aunque suene raro). Por lo menos no es otitis, ni sinusitis.

Ya le dije al médico que no me salían mocos verdes. Me dijo que a ver qué estudiaba. Le dije que lingüística, pero que una vez mi hermana tuvo sinusitis y le salían mocos verdes. Decirle “no creo que sea una infección porque no me salen mocos verdes” me parecía un poco petulante. Como petulante soy también al no comprar el paracetamol de 1g y al seguir tomando los ibuprofenos caducados que me traje de Donosti (que sólo están caducados desde junio de 2015).

A veces me duele el oído, sí, sobre todo si hago esfuerzos, pero bueno, cada vez me duele menos.

Lunes.

Hoy he empezado el día mal. He ido a desayunar y me he dejado la llave que abre la puerta de la habitación dentro. Es en plan hotel, con una tarjeta que luego sirve para activar la luz. La cosa es que si se te cierra la habitación con la tarjeta dentro, se te ha cerrado y tienes que ir a la portería, que está en otro edificio a pedir una llave provisional para poder recuperar la tuya. Y por este episodio, he llegado al bus, 15 segundos antes de que el bus llegara.

Tengo mucha fe en que el bus venga siempre un par de minutos tarde. No sé si debería cambiar eso o simplemente asumir que los buses siempre van 2 minutos tarde y disfrutar de la vida. Y sí, hoy  también iba lleno de niños. Estoy para llamar a lo que sea que haya en S. Rocco para preguntar hasta cuando va a durar esta tortura. Eso sí, cada vez que hay niños, no pago el autobús y si por un casual un día se  monta un pica entre S. Rocco y Povo, le explicaré claramente que no voy a pagar si no se me ofrece un servicio digno. Y que hable con su jefe.

Y en el trabajo normal, con Skype incluido. Estamos haciendo una web para EusHeidelTime y Kike me ha puesto bien unos archivos en el servidor de backup. os juro que cada vez que intento yo lo de subir la copia al backup pasa algo. Lo que he hecho hoy ha dejado ojiplático a Kike y me ha preguntado si lo voy a tocar más veces antes de volver de Italia. Le he dicho que no contemplo esa opción.

He salido tardecillo del trabajo por eso de que no tengo prisa por andar en bicicleta hasta que no se me curen los oídos, he ido al super y he estado haciendo cosas aleatorias hasta la hora de cenar.

Ahora sólo me falta ducharme e ir a dormir. Y poner la alarma a las 7.45 para ir a cambiar las sábanas mañana.

 

Bgo en Trento 17

Perdonad por el silencio, he estado bastante ocupada o incluso enferma. Pero voy mejorando de lo segundo. He aprendido mucho estos días, a ver si mañana tengo fuerza para contároslo. De momento, eso, estoy viva, pero después de escribir en mi blog de viajes, no estoy para resumir cuatro días.

Para que no sufráis mucho, os dejo aquí el link de mi otro blog, para que suban las visitas y se me posicione mejor en Google.

Bgo en Trento 16

Ayer según me metí a la cama empezó a llover como si no hubiera mañana, pero ha habido. Así que hoy me he despertado, he desayunado, me he vestido y he ido a coger el autobús. Y sí, estaba lleno de adolescentes. Hoy, además, me he dado cuenta de que cada vez venían dos clases de unos 20 chavales. ¿Cuántas clases por curso tiene ese maldito liceo? Espero que sean sólo seis.

Y en el trabajo me he dedicado a leer sobre la negación, he corregido un artículo que está aceptado en una revista hace 4 meses pero que no hacen más que mandármelo para corregir dos comas (literal) y he empezado con el resumen de ese artículo. Bueno, no he escrito ni el título, la verdad, pero ponerme, me he puesto.

La comida ha estado bien. He comido unos tortellini con ricotta y espinacas impresionantes y luego un pescado que vete tú a saber qué era con patatas cocidas. En fin. Las patatas. Una patata de Manuela tenía un gusano. ¿Me habré comido yo alguno? ¡Qué asco, por favor! A Manuela casi le da un mal ahí mismo. Además no sabía si decirles o no a los de la cocina que había un gusano. Yo le decía que sí, para que miren si había más, pero ella decía que se había quedado sin apetito. No me extraña. Al final le han cambiado las patatas por otra cosa, que también tenía patata triturada, así que se ha puesto a mirar a ver si había trozos de gusano, pero no ha visto ninguno aparentemente.

La tarde se me ha ido prácticamente haciendo un skype con mis queridas tutoras en el que aparte de quejarme porque me han cambiado al programa de doctorado nuevo en septiembre en vez de esperar a la matrícula de octubre, hemos hablado del artículo que tenemos entre manos. Me tiene un poco preocupada el asunto de la compresión lectora de la gente. Ya sé que hay que decir las cosas claras, pero en cuanto uso media floritura ya me están cortando las alas. Llegará un día (sobre todo si seguimos con esa mierda del CLIL) en el que los adultos tengan una comprensión lectora de niño de 10 años. Lo llevo avisando mucho tiempo.

Luego he cogido el bus, que sólo ha venido 5 minutos tarde, me he cambiado de ropa y he salido con la bici. La ida hoy ha sido dura por el viento. La vuelta hoy ha sido fácil por el viento.

He cenado y os estoy escribiendo.

Llevo todo el día ansiosa porque después de semanas de investigación he visto una cámara de fotos que se adecúa (¿o adecua?) erfectamente a mis necesidades y mi amor por gastar en las cosas lo que se merecen y no más. Y ayer, tras sopesar el asunto, le escribí un email a una tal Serena de Brunico (que está ya como pegando con Austria) para decirle que estaba interesada en la cámara. Sí, es de segunda mano, pero tiene bastante buena pinta y el precio es imbatible. La cosa es que Serena aún no me ha contestado y vivo en un sinvivir. El que espera desespera, dicen.

Hoy me iré pronto a la cama, que mañana tengo que madrugar para dejar hechas las patatas para la tortilla antes de ir al trabajo.

Bgo en Trento 15

Hoy el día ha empezado normal, quitando el hecho de que he visto que me han cambiado la cena del miércoles al jueves. Creo que mejor. He desayunado, me he vestido y casi no entro en el bus. No porque haya llegado tarde, si no porque volvía a estar lleno de niños. Espero que ese instituto sólo tenga dos clases, porque otro día más así y los hago bajar a todos en Verona Questura y que se esperen al próximo bus.

Por la mañana he estado rompiéndome la cabeza con la factualidad de los eventos. Tiene que haber una manera más sencilla de hacer la clasificación. Yo tengo una idea y la probaré sobre un corpus para ver si acierto. Además, que dependiendo para qué se quiera la información sobre si los eventos pasan o no, la anotación puede cambiar drásticamente. En fin…

Durante la comida hemos hablado del apasionante mundo de la negación y de cómo definir eso que va negado más cláramente. Aparte, la comida me ha gustado más bien poco: pasta con un pesto de hierbas amargas en plan acelga, cous cous con mejillones (se confirma, no me gustan los mejillones) y pollo con salsa de aceitunas. El pollo y las aceitunas no pegan ni con cola. Si lo llego a saber cojo arroz con tomate y nuggets. Aunque se pasan de sal en el tomate.

Y por la tarde he empezado a hacer la presentación que tengo que hacer en un par de semanas contando a qué dedico mi vida de investigadora. Pero no he estado en absoluto inspirada y apenas he avanzado. Menos mal que la hora de la comida ha sido laboralmente productiva y eso me reduce el cargo de conciencia por mi baja actividad.

He ido a coger el bus y hoy sólo ha llegado 8 minutos tarde. No sé qué le pasa a ese bus, pero no es normal el asunto. Y eso me ha trastocado un poco mis planes de hacer la compra después de la bici. Así que he hecho  la compra a todo correr, me he cambiado a todo correr y he salido con la bicicleta.

Creo que he comido/inhalado 30 mosquitos. Creo también que el dolor de oído que tengo, que se me va como a detrás de la oreja también, es debido a que se me ha infectado porque se me ha metido un bicho dentro. Seguro que es decir esto y mañana no me duele el oído.

He llegado y me han obligado a cenar pasta. En serio, la ucraniana esta es implacable. La cosa es que la tía estudia ingeniería industrial y para clase le han hecho hacer un árbol con cartulina. Y estaba el pobre Vito (que yo siempre pienso “Corleone”) ayudándole y por eso le ha invitado a cenar. A mí primero me ha invitado y en plan pago me he puesto a ayudarle con el árbol. Luego también he fregado, porque la verdad es que no es que haya hecho mucho por ese árbol. Espero que no me pille mañana por banda, que se me van a poner malos los tomates si no.

Luego me he duchado y os he escrito.