Bgo en Manchester 44

El Reino Unido, para lo pequeño que es, produce muchos músicos y en el Ritz sólo eligen a los peores.

Bueno, ayer conseguimos llegar las 3 chicas al Ritz después de haber quedado en mi piso. Llegamos y apenas habñia nadie, pero la sala se fue llenando. Luego también se fue vaciando así como a las 2, una cosa muy curiosa. También fue muy curioso que detrás de nosotras en la cola habñia unos chicos que huyeron despavoridos cuando un hombre con chaleco amarillo nos pidió el DNI a todos. Serían menores, no tenían pinta de ser fugitivos de la ley ni nada de eso. Como decía, ayer estuvimos en el Ritz y me encontré 1.37 pounds en el suelo, parece que me paso la noche mirando al suelo, pero es que a nada que miro no hago más que ver monedas, no lo hago intencionadamente. He decidido llevar la cuenta de cuanto dinero me encuentro y el 30 de noviembre publicaré los resultados de este mes.

En el Ritz estuvimos bailando con los más feos del lugar, pero vamos, eran majos, pero feos, feos, feos. Y pudimos ver una evolución en la música también. De 11 a 2 de la mañana pusieron temas actuales internacionales, típicas canciones de moda, vamos. De 2 a 2.30 pusieron grandes éxitos ingleses, o lo que es lo mismo: Spice Girls, S Club 7, Robbie Williams, unos que cantan una canción que tiene versión en euskera y esas cosas. Yo a poco me tiro por la ventana. Habiendo grupos como The Rolling Stones o The Who, ¿cómo ponen esas cosas? Un trauma. Pero lo peor vino después. De 2.30 a 3 (que nos fuimos porque ya no había nada que hacer allí) pusieron canciones romanticonas y lentas (The Killers incluidos). Como observáis ya sólo faltaba que quitaran la mñusica y encendieran las luces.

Luego volvimos andando a la resi y nos fuimos a dormir.

Hoy me he levantado, me he duchado y he desayunado antes de bajar a hacer la colada y leer La Celestina. La historia ya se está poniendo interesante por lo menos. Me leo La Celestina, porque es un “must read”, pero vamos que esos tíos hablan más que yo y no es que digan mucho la verdad. Leer ha sido difícil porque estaba la tele con el volumen bastante alto y eso que sólo estaba yo en la sala, pero es que cualquiera se atreve a apagar la tele… He visto lo malos que eran los del Hull y los del Stoke, así como unos 2ªB (cono todo el respeto a los de 2ªB) y he conseguido lavar la ropa sin ningún problema (gracias a Dios).

Luego he venido al piso, he comido y me he puesto en el ordenador a hacer alguna cosilla para clase, reservar una sala de estudio y mirar mi correo entre otras cosas como por ejemplo leer el 20minutos (y los comentarios que la gente hace a las noticias).

Y de momento esto es todo. Hace frío y tengo la calefacción puesta. Ya es de noche y creo que antes de que me vaya a la cama acabará lloviendo. Dentro de un rato me dirán si he ganado en Ebay el Broken Sword 4 para ordenador que me quiero comprar, espero que sí, a ver si tengo suerte. También estoy esperando para ver Doctor Mateo. Qué dura es la vida del que espera (pero más dura la de quien desespera, supongo).

Y nada, eso es todo (creo).

Bgo en Manchester 43

Bueno, ya con esta entrada me pongo totalmente al día. Si queréis saber sobre mi viaje a Dublín tenéis que leer entre las entradas 39 y 42.

El jueves dormí hasta tarde porque estaba totalmente muerta del viaje a Dublín y no hice practicamente nada. Vi Hospital Central y medio Física o Química, me parece. Lo importante digamos llegó a la noche (bueno, las 7 de la tarde, pero es que auí es ahora mismo noche cerrada y son las 5). EL jueves era el 5 de noviembre, la Bofire Night (noche de las hogueras) en la que se recuerda el intento fallido de Guy Fawkes de atentar contra el Parlamento en 1605. Y para que lo entendáis mejor no hay nada mejor que un vídeo ilustrativo, os recomiendo de verdad que lo veáis hasta el final porque es muy educativo y entretenido:

Bueno, pues para recordar esta derrota de los católicos en Inglaterra, Amaya, Mikel y yo fuimos a las 7 a un parque que se llama Platt Fields que está al sur de nuestra resi. Había estado lloviendo a mares todo el día, o sea que os podéis imaginar el barrizal/estanque de patos que era aquello. Pero bueno, llevábamos botas, así que de lo malo, malo… A la 7.30 empezaron los fuegos artificiales y a las 8 encendieron una hoguera bastante grande que me parece que encima tenía un muñeco de Guy Fawkes. Visto que allí no habñia mucha más historia (había barracas, pero estaban abarrotadísimas de gente y cerraban a las 9 (me reí bastante cuando me lo dijeron)), nos fuimos a mi piso y luego recibimos un mensaje de unas chicas que había conocido Mikel para ir a un bar en el centro en el que pedían contraseña.

Conseguimos llegar al bar y nos dijeron que la entrada valía 3 pounds, pero entonces yo le dije la contraseña secreta a la chica de la puerta y nos dejaron pasar gratis. El bar era una mierda, en absoluto merecía los 3 pounds de la entrada, pero bueno, allí estuvimos un ratillo hasta que nos volvimos a casa.

El viernes también fue un día bastante vago para mí. Hice alguna cosa para la uni, os conté lo del USB que me había encontrado y eso y acabé de ver Física o Química. Ahora estoy intrigada por el siguiente capítulo. A la noche quedé con Laura y Amaya y nos estuvimos contando nuestros viajes mientras tomamos helado y colacao y así.

Hoy tampoco es que haya hecho mucho más que seguir escribiendo en el blog y terminar lo de Dublín (ya sólo me queda el vídeo de las fotos). acabo de venir de hacer unas compritas en el Lidl y la idea de esta noche es ir al Ritz y que entremos todos.

Y no hay mucho más, el frío ya ha llegado aquí, la lluvia también y ya sólo me queda mes y medio aquí hasta navidades.

Recordad que Dublín empieza en el 39, que en el 39 (creo) está el vídeo de Liverpool y que en el 41 hay concurso.

Bgo en Dublín (Manchester) 42

Y tras una paradita para comer sigo escribiéndoos a ver si termino ya de contaros lo de Dublín y me pongo al día, que ya llevo 3 días sin contar acumulados. Os recuerdo también que la crónica de Dublín empieza en la entrada 39 y que en la 41 hay concurso.

Bueno, el miércoles a la maña nos despertamos a las 8 porque Ariane tenía universidad a las 9 de la mañana. Me duché y medio hice la maleta para adelantar tiempo para la tarde. Decidí desayunar en el centro, porque vosotros me diréis qué hacía yo a las 9 de la mañana en medio de Dublín. Así que cogí el autobús y me volvía bajar en St. Stephen’s Green y fui hacia Grafton Street. En Grafton St. vi que en una tienda ponía que te daban una bebida caliente y un bollo o semejante por 3.50 así que fui allí y pedí un chocolate y una magdalena de chocolate y después me fui a desayunar al parque. Camino del parque probé un poco del chocolate y me quemé la lengua cosa mala, qué dolor. Primero me comí la magdalena mientras un montón de palomas me miraban con cara de vicio. Al terminar la magdalena, que estaba mazo buena, tiré el envoltorio metiod en las bolsas de papel en las que me la habian dado en la tienda y para cuando me quise dar cuenta las palomas habían sacado de la papelera las bolsas de papel y el papel de la magdalena y estaban picando las migas justo debajo de mi banco. Y me tuve que cambiar de sitio, no fuera que las palomas me fueran a cagar encima, que por lo menos había unas 50. Y me fui con mi chocolate aún extremadamente caliente hacia el museo de Guinness.

Sé que podría haber preguntado en qué autobú se iba al museo, pero como era pronto y no estaba cansada me fui andando. Tardé unos cuarenta minutos en los que me perdí y aparecí en el río y tuve que desandar 500 metros y empezó a llover cuando ya me acercaba al museo. Una vez dejas atrás St. Audoen’s Dublín se convierte en una ciudad un poco decadente digamos, vas entre casas obreras y almacenes y fábricas de ladrillo que poca función tienen hoy. Y entre lluvia y viento llegué a la antigua fábrica de Guinness.

En la entrada sorprendentemente no me pidieron el DNI, sólo el carnet de estudiante. Tampoco me pidieron el DNI en el laboratorio del sabor y en el Gravity bar, será que ya aparento los 18. Y entré y las audioguías eran gratuitas, así que me pedí una. Y me dijo el hombre que las daba: “Italiano?” (nótese, que no pongo la interrogación inicial porque en italiano y en inglés no se pone) y yo; “no, Spanish, please” y entonces fue y me dio una guía que ponía “instruzioni”. Le dije que eso era italiano y me la configuró para que sonara en castellano y me explicó como funcionaba y me dijo que empezara la visita en el círculo central en el que está el contrato de arrendamiento de 9.000 años de Arthur Guinness. Ya sólo quedan 8.750 años, así que habrá que ir mirando otro local (típico comentario de los lectores de la edición digital de 20minutos, ¿me votarían a favor o en contra?).

Después de ver el papel aquel pasabas a una sala en la que te enseñaban los elementos que se usan para hacer la cerveza: cebada, lúpulo, levadura y agua y es que el agua de Dublín sabe un poco a cerveza en realidad. Luego te enseñaban el proceso de elaboración y luego te daban a catar un chupito de cerveza en plan enólogo profesional: fijándote en el color, el olor, el sonido… apasionante, vamos. Luego ya pasabas a lasplantas menos interesantes que te enseñaban las campañas publicitarias, los deportes patrocinados y los efectos del alcohol en el cuerpo humano. Yo hice un par de preguntas del test y me parecieron mazo fáciles, pero la pareja que estaba en el ordenador de al lado fallo las dos que les vi responder. No me extraña que cierren los pubs tan pronto y el alcohol sea tan caro.

Luego me subí al Gravity Bar y vi que llovía a cascoporro. Me tomé casi una pinta de Guinness entera mientras sacaba fotos de la ciudad, es que el edificio de Guinness tiene 7 plantas y es de los más altos de la ciudad. Se veía todo desde allí, desde el Phoenix Park hasta el mar. Mi intención después de beberme la pinta era ir al Phoenix Park, pero estaba lloviendo bastante así que me fui a la calle principal y cogí un autobús. Menudo lío para que unas viejillas muy amables y que hablaban muy claro me explicaran qué autobús iba al centro. Me decían a ver si quería ir a Penneys, y yo les decía que con que me acercara a O’Connell o Grafton me servía. Al final apareció una chica y me dijo que el siguiente que venía me servía.

Y ahí que me monté yo en un autobús con los cristales todo empañados. No veía nada, así que lo mismo podría haber aparecido en Cork y yo sin darme cuenta. Bueno, cuando decidí que ya había recorrido suficiente ciudad decidí bajarme y, oh, sorpresa, me bajé justo en Temple Bar, que es donde me quería bajar. Le saqué una foto al bar ese pintado de rojo y me compré una camiseta, por tener un recuerdo de la ciudad nada más. También entré en Carroll’s camino del Burger King y me compré un parche para la mochila con la bandera de Irlanda (que ya se me está despegando y eso que lo planché ayer).

Después de repetir el menú del día anterior en el sitio del día anterior me fui a visitar el Trinity College por dentro. Claramente no pagué, me refiero a que me di una vuelta por el patio. Luego salí y quería ir a un centro de interpretación, o algo así, de los Docklands. Llegué hasta unos canales muy bonitos con sus compuertas y tal, pero no se podía llegar al centro de interpretación, por lo que me di media vuelta y cogí el bus hacia el centro.

Como no tenía nada que hacer me fui a ver la exposición del ayuntamiento que trataba de la historia de la ciudad. La verdad es que no valía los 2 euros que pagué, pero dentro hacía calor y se podía ir al baño. También vi el ayuntamiento por dentro y luego me dirigí hacia O’Connell pasando otra vez por Temple Bar, el Banco Nacional y el Ha’penny bridge (en el que me encontré un céntimo). En O’Connell me compré el Dubliners de James Joyce que había visto el día anterior y entré dentro del GPO.

Como me sobraba tiempo hasta coger el autobús, me fui a mirar tiendas de Henry St., pero sin más. Y luego ya cogí el autobús hacia la UCD. En el piso de Ariane habían comprado un abeto de los de pega y lo iban a decorar esa noche. Ya veis, en mi casa ponemos el Belén el 18 de diciembre y estas tías (Ariane se enteró a la vez que yo de lo del árbol) lo ponen el día 4 de noviembre.

Ya acabé la maleta y me fui a la parada del Aircoach. Estuve esperando media hora al Aircoach, bastante tensa la verdad, porque creo que en ese tiempo pasó uno por la autovía, pero no se salió para parar en mi parada. Yo le preguntaba a la gente a ver si habían visto parar ahí alguna vez al Aircoach y me decían que sí, porque como comprenderéis, por mucho que haya una señal, no significa que tenga que parar ahí.

Bueno, ya vino el Aircoach con el conductor más borde del mundo que ni se bajó a abrirme el maletero y me dijo que me subiera arriba la maleta. A otra pava sí que se lo abrió y no llevaba una maleta mucho más grande que la mía. Al conductor se le notaba estresado y más se le notó cunado después de sólo 2 intentos de intentar poner a mi altura el sujeta pies me dijo que parara de muy malos modos. El chico que se sentaba al otro lado del pasillo simplemente flipó. Maldito conductor de mierda.

Ya en el aeropuerto fui hacia la zona de embarque. Creo que los arcos detectores de metales estaban apagados, porque pasé con gafas, anillos, pulsera que me regaló Gorka (con muchísimo metal) y reloj y no pitó nada. Creo que el AK47 tampoco hubiera pitado.

Bueno, estuve esperando a embarcar leyendo mi nueva adquisición literaria y ya embarcamos y despegamos sin problemas y aterrizamos en Manchester. En Manchester parecía que el frío Dublinés nos había seguido. Yo estaba reventada y con el pasaporte en la mano porque esperaba que me volvieran a escanear el ojo, pero no, salí a la zona en la que la gente se da abrazos sin pasar ni siquiera por un control manual de pasaporte. Anduve por la galería esa de luces azules y llegué a la estación de tren y cogí un tren a Oxford Road en el que había un pica majísimo que contrastaba totalmente con el autobusero borde y estresado.

Llegué a casa, cené y dormí, estaba reventadísima.

Hasta aquí mis hazañas en Dublín, espero que os hayan gustado. La semana que viene voy a Leeds y probablemente haga una escapadita a York, así que ya os contaré.

Ahora sólo me queda de contaros estos 3 días en Manchester, cosa que haré un poquito más tarde.

 

Bgo en Dublín (Manchester) 41

Retiro lo dicho sobre Satish, quizá no me robe el ketchup, pero tiene una actitud extraña hacia él, una cosa curiosa que acabaré por averiguar. Si estás leyendo esto sin haber leído las anteriores entradas de mi viaje a Dublín, te aviso de que el principio de la Odisea (sí, sí, en plan poema épico) está en la entrada 39. Este fin de semana tendréis gran cantidad de buena literatura en este blog, que todavía me queda más de día y medio de Dublín por explicaros y dos días de Manchester con información histórica incluida.

Bueno, ayer lo dejamos en el Spire, que os recuerdo que es el súper pirindolo de la O’Connell Street. Una vez visto el Spire pasé por delante de la General Post Office aka GPO. Que sepáis que esto lo estoy haciendo mirando las fotos de la cámara, porque si no me sería imposible hacer una crónica como Dios manda. Bueno, al parecer, después de ver el GPO me encontré con una banda de nativos americanos que estaban tocando música en la calle. Recuerdo que les saqué una foto nada más porque tenían un tambor como de piel de vaca, con pelo y todo, que sonaba muy real. Luego fui por la orilla del río Liffey hasta The Four Courts, un edificio de piedra blanca que no sé muy bien para qué servía.

Luego crucé el río por uno de los varios puentes que hay en la ciudad y fui al Dublín medieval. Entré por la puerta de St. Audoen y subí por unas oscuras escaleras (pensando aquí es donde me sale alguien y me mata del susto) hasta la iglesia del mismo nombre. Ésta era una iglesia de estilo normando que estaba cerrada y sólo se podía visitar si le pedías permiso al vicario y claramente, yo no fui a buscar al vicario para que me abriera la puerta, así que la vi un poco así por fuera y a otra cosa mariposa. No entiendo cómo siguen esas iglesias viejas en las ciudades, me sorpende bastante ver edificios que llevan allí 800 años (o eso dicen).

Luego fui a la Christchurch, que me parece que es la catedral anglicana. La vi por fuera, saqué una foto a una sala capitular que tienen ahí medio enterrada fuera de la iglesia y entré dentro hasta el sitio en el que estaba la mujer que te cobraba la entrada. ¿Cónmo se atreven a cobrar 4 euros por ver esa iglesia? Cuatro euros se pagan (con dolor de corazón) por ver la Catedral de Burgos y su museo, no por ver una iglesuela (¿será esto correcto?). Bueno, luego me senté en un banco al sol para estudiar mi ruta a la St. Patrick’s Cathedral, que, con ese nombre, sólo puede ser la catedral católica de la ciudad.

Llegué sin perderme mientras el sol calentaba mi cara (que es que a la sombra hacía un frío de consideración). Todas las iglesias que vi se parecían bastante la verdad, ésta también era como de la misma piedra gris y de un estilo parecido. Al lado tenía un bonito parque ideal para comerte un sandwich (y eso que apenas había sitios para comprarte uno, casi no había supermercados). Entré en la iglesia y no pagué, no es que me colara, es que me quedé en la entrada. Luego, en el parquecillo ese una japonesa me dijo que le sacara una foto en un total contraluz. Yo le explicaba que ella salía en la total oscuridad (cojonudo que yo le tenga que explicar a una japonesa cosas de fotografía) y bueno, tras varias fotos conseguimos llegar a un término medio entre lo que ella quería y lo que yo le podía ofrecer.

Luego me fui de allí hacia el centro de la ciudad, porque era así como la una del mediodía y había que ir pensando en comer. Fui por unas calles de lo más “agradables” hasta el castillo de Dublín. Las calles no es que fueran chungas, pero eran de lo más calle trasera aunque pasaran autobuses por ellas. El castillo de Dublín no es en absoluto medieval, o sea que olvidaos de almenas y fosos. Se entraba a un patio cuadrado empedrado por unas puertas trabajadas y luego se podía entrar en lo que es el palacio, pero había que pagar para verlo y sólo se podía ver en visita guiada. Yo por supuesto no pagué, pero entré al hall y allí había planos como Dios manda, por lo que pude guardar a buen recaudo el de Ariane  y usar el mío a partir de entonces.

Después del castillo, aparecí por casualidad en el ayuntamiento de Dublín, pero no entré a la exposición ni nada. Luego me fui a comer. Y comí un menú de 3.50 en el Burger King, lo más barato de la ciudad, y es que Dublín es una ciudad carísima. De autobús ya me había gastado la friolera de 29 euros de los 70 que tenía, así que no era plan de andar tirando el dinero. En el Burger King estudié posibles rutas para la tarde.

Después de comer fui a ver la estatua de Molly Malone y el Banco Nacional y así, también pasé por al lado de la estatua de O’Connell camino de la Custom House y los Docklands. Y ahí sí que hacía frío y viento, tanto que después de sacar fotos a unso puentes muy modernos que tienen por allí y esas cosas volví al centro a buscar un Starbucks o algo para tomarme un chocolate y entrar en calor.

Por el camino fui por la zona del museo nacional y pasé por el edifico en el que vivió Oscar Wilde. En el museo hacía calor y aprendí algo sobre los primeros habitantes de la isla (esmeralda) (vaya sobrenombre más ñoño). Y luego ya sí que fui al Starbucks aunque en el museo habñia tenido la oportunidad de entrar un poco en calor y echar una meadilla. Me encantan los museos educativos.

En el Starbucks me pusieron un chocolate caliente con nata por encima en una taza, no en un vaso de plástico. Me tomé mi chocolate con tranquilidad, para evitar quemaduras de tercer grado en mi lengua. ¿Por qué se empeñan en poner las bebidas tan calientes? Estuve pa robar la taza, pero el camarero miraba de vez en cuando a la zona de las mesas y pasaba de meterme en líos, por eso hablia pensado en robar la taza de alguna otra mesa, pero tampoco lo hice.

Y luego ya, cansada de andar y teniendo que hacer tiempo para la charla de Chomsky, me fui a O’Connell Street a ver alguna tienda. Entré en una librería y vi el Dubliners de James Joyce por 2.60, pero no me lo compré. Luego fui al mítico Penneys y compré lencería de oferta y un regalo para mi hermana (que es secreto, aunque se puede intuir (la palabra intuible no existe, pero la añadiré a mi lista de sugerencias para la RAE). Y cogí el bus a la UCD (University College of Dublín, que no os sonará de nada, pero también ahí estudiaron personajes ilustres).

Y llegué justo a tiempo de Chomsky y me encontré un céntimo en el suelo. Allí estaban esperándome Ariane y Janire ansiosas por ver a Chomsky. Antes de entrar en la charla, cogimos unos pósteres por si conseguíamos acercarnos a Noam y nos los firmaba. Llegamos al sitio de la charla y conseguimos entrar, pero nos tuvimos que quedar de pie, porque no había asientos. Estuvimos como 45 minutos esperando a que saliera Chomsky (bueno, él o cualquiera, porque allí no se subía nadie al escenario). Tras una larga espera al final salieron Chomsky y dos jóvenes irlandeses que hicieron una presentación en un perfecto y “claro” inglés dublinés que se entendía perfectamente. Luego ya Chomsky habló, despacito y claro, sobre la historia americana. Nos fuimos cuando terminó de contar Vietnam y todavía nos seguimos preguntando a qué se debía que Chomsky empezara su charla desde los Padres Fundadores.

Casi muertas de estar de pie y del tedio supremo de las palabras oídas fuimos al supermercado de la uni y nos compramos un bocadillo para cenar que estaba buenísimo. Luego Ariane y yo vimos Mujeres y Hombres y Viceversa y tras parlotear un poco nos fuimos a dormir porque al día siguiente había que despertarse a las 8.

Y es la hora del concurso. Como mi padre dice que la pregunta de P. Griffin (que sigue en el aire y todavía se puede responder y ganar un premio) es muy fácil, hoy os voy a poner una pregunta difícil que de verdad os haga investigar sobre un aspecto de Dublín y sus habitantes. La pregunta de hoy es: ¿En qué calle vivió Oscar Wilde y en qué portal? Hay unas pistas sobre la zona en este post, pero os aseguro que salvo que seáis unos frikis de Oscar Wilde, tendréis que buscarlo en internet o en un mapa.

También quiero saludar a la Dra. Ameli Allende, que según me ha dicho su hijo, el futuro Dr. Del Cura, me lee todos los días. Un saludo por supuesto al resto de mis queridos lectores que me seguís aunque sólo sea por saber cuánto dinero me he encontrado ese día. Seguid así y participando activamente en el blog y recomendándoselo a la gente.

Luego sigo con mi segundo día en Dublín y mi relajado viaje de vuelta a Manchester.

Bgo en Dublín (Manchester) 40

Bueno, si estás leyendo esto antes de leer la entrada anterior te recomiendo que leas la anterior antes de nada.

Nos habíamos quedado en que llegué sana y salva al aeropuerto de Dublín, pero todavía me quedaba otro viaje en autobús hasta llegar a mi destino. Así que con mi maletita fui recorriendo pasillos y pasillos del aeropuerto de Dublín (en el que los carteles en gaélico son más grandes que los que están en inglés) y llegué a la salida después de pasar por un sitio en el que me miraron el pasaporte (nada de escáneres de retina y esas cosas). Y allí, en la noche profunda de Irlanda, lloviendo y con mucho frío vi el autobús que tenía que coger. Y había unos tíos vendiendo los tickets para el bus. Me acerqué y les dije que quería un billete para Leopardstown y me dijo el hombre “8 euros”. Yo, ilusa de mí, había preparado en el avión 10 euros pensando que por ese precio me iban a dar el de ida y vuelta. Y le dije al hombre que quería uno de ida y vuelta y hale, 14 euros del ala. Ya me monté en el autobús y fui viendo la ciudad de noche. La verdad es que es un bus que te lleva por lo mejor de Dublín, para cuando llegas al hotel ya has visto la mitad de los monumentos (y te das cuenta de que si ya lo has visto todo el resto del tiempo que pases allí va a ser en balde, hablando exageradamente).

Bueno, ya me bajé en mi parada y allí no estaba Ariane, porque no le había llegado el mensaje que le había mandado. Y yo llamaba y llamaba a Ariane y me decía una voz que el número al que llamaba tenía las llamadas entrantes restringidas y le mandé un mensaje y me llegó un mensaje del novio de Ariane, Jon, que decía que Ariane ahora venía a buscarme y sí, efectivamente llegó en seguida o enseguida (según la RAE). Yo en el tiempo que estuve esperando ya estaba pensando en que me tocaba dormir en mi saco ahí en la marquesina a lo Bear Grylls, pero no hizo falta y, menos mal, porque hacía frío y el suelo no estab del todo seco. Fuimos a la resi donde un vigilante casi no me deja entrar (y la idea de Bear Grylls volvió a rondar mi mente), pero al final me dejó entrar, no sé si por mis dotes persuasivas o porque le di pena, seguramente la segunda opción es la correcta.

El piso de Ariane es muy mono y su habitación también. Sus compañeras de piso son muy majas y una de ellas llevaba un pijama de cuerpo entero rosa cuando llegué, tenía pinta de ser muy cómodo la verdad. Luego estuvimos un rato hablando y esas cosas y nos fuimos a dormir.

La moqueta de Ariane es bastante cómoda y entre eso y que yo me duermo en cualquier sitio, dormí bastante a gusto. Me duché, desayuné y salí con Ariane, ella a la uni y yo a comprar un billete de bus. Me compré un billete que era que por 15 euros te montabas durante 5 días (no hacía falta que fueran consecutivos) en todos los autobuses que te diera la gana. Bueno, siguiendo las instrucciones de Ariane y con el billete en la mano, me monté en el autobús 10 hasta St. Stephen’s Green. En el parque me senté en un banco al lado del estanque de patos para estudiar la ruta hasta la oficina de turismo y conseguir mi propio mapa. Por ahí que me fui por Grafton Street (típica calle peatonal con tiendas) hasta llegar a la oficina de turismo ubicada en una antigua iglesia. Me dieron una mierda de mapa, por lo que seguí usando el de Ariane y también cogí un par de folletillos que creo que ni usé.

Se me ha vuelto a borrar un párrafo. Como decía, cuando salí de la oficina de turismo lo primero que visité fue el Ha’ penny bridge. Mucho no tendréis ni idea de qué puente puede ser ése y yo tampoco hasta hace un año que lo sacaron en la página de Bob Bridgeink (página que todos los meses enseña un puente y pregunta cuál es, si sabes la respuesta le escribes un email a Bob y Bob sortea un libro de puentes entre los acertantes. Mi padre una vez ganó uno, después de estar años escribiendo casi todos los meses a Bob). Bueno, pues fui a ver el puente, que no me imaginaba que pudiera estar justo en el medio de la ciudad, lo crucé y fui andando por la orilla opuesta hasta O’Connell St., que es donde está el mítico GPO en el que quedan los españoles que van a aprender inglés. Me recorrí la calle hasta el Spire. el Spire es un pirindolo gigante, así como el mondadientes de Dios, que se construyó en 2002 ó 2003. digo que se construyó en uno de esos dos años, porque depende de de dónde sacaras la información te decían una cosa u otra. También la razón del pirindolo éste es un poco incierta, yo he leído dos versiones; la primera es que se hizo para recordar un atentado del IRA que fue justo en ese sitio y la otra es que lo hicieron (tarde) para recordar el milenio.

Estoy muy cansada, luego o mañana seguiré informandoos. Por cierto, he descubierto que Satish me roba el ketchup. Ya le robaré yo algo…

Bgo en Manchester 39 (Dublín 1ª parte)

Ya no es sólo dinero lo que tiran al suelo los ingleses, ayer me encontré un USB de 2 gigas en el suelo. No pensaba que fuera a funcionar, porque estaba todo pisado, pero lo limpié, lo he probado y funciona. Tenía dentro cuatro capítulos de la serie Héroes, que he borrado sin dudar, porque pasaba de que me entrara ningun virus. También me encontré 17 peniques, pero eso es normal desde que estoy aquí.

Y ahora, mis queridos lectores ávidos de aventuras, os voy a contar mi viaje a Dublín que sé que lo estáis esperando. Para ello comenzaré desde el principio.

El lunes después de hacer la maleta (sin olvidarme nada sorprendentemente) me dirigí hacia la calle con la idea de comprar algo para cenar en el aeropuerto. Entré en TESCO y me compré un sandwich de albóndigas que estaba de oferta de lanzamiento. Luego cogí el autobús a la estación de tren de Oxford Road. En la estación cogí un billete de ida y vuelta en el día para el aeropuerto y es que los billetes de ida y vuelta en el día son más baratos que el billete de un viaje únicamente, increíble pero cierto. Ya cogí el tren al aeropuerto, que se iba quedando cada vez más vacío hasta que creo que sólo me quedé yo. Fue una experiencia un poco extraña viajar en un tren  vacío y totalmente deficitario (no es que se cayera a trozos, es que no era rentable), porque vamos, que el billete te cueste sólo 1.65 y que te lleven en un tren diésel en un trayecto de 20 minutos tiene bemoles.

Ya en el aeropuerto fui por una galería con luces azules para llegar a la terminal. La galería esta es una especie de tubo acristalado iluminado con luces así como de ambiente digamos con unas rampas mecánicas. Cuando vine a Manchester allá por el 12 de septiembre estaba tan cansada y me pesaban tanto las maletas que ni me fijé en la galería esta, pero el lunes, que estaba menos cansada y estresada pude apreciar su encanto.

Ya llegué a la Terminal 1, que estaba casi vacía y tenía todos los mostradores de facturación cerrados. Tampoco había asientos, pero bueno, había esas estructuras de metal que sirven para ver si tu maleta es “cabin friendly” (neologismo acuñado por Begoña Altuna el 2 de noviembre de 2009 y citado por primera vez el 6 de noviembre de 2009, por si se os ocurre atribuíroslo). Yo ilusa de mí, pensaba que esas bolsas transparentes con cierre hermético que sirven para llevar líquidos en el equipaje de mano te las daban gratis en el control de seguridad, pero le pregunté a un hombre que había allí aburrido como una seta y me dijo que las tenía que sacar de una máquina. La máquina por supuesto era de pagar y las bolsas venían en una bolita de plástico parecida a la de la sorpresa del huevo Kinder y por 1 pound (en moneda de un pound exclusivamente) te daban 2 bolsitas. Menos mal que tenía una moneda que se ajustaba a las características, porque allí sólo había una señora sentada en una de esas estructuras de metal comiéndose un sandwich y el hombre aburrido antes citado.

Una vez conseguidas mis bolsas metí dentro los líquidos y me senté a comerme mi sandwich en una de esas estructuras metálicas. El sandwich era de lo más sin mas, pero bueno, se dejaba comer, no estaba muy seco y el sabor era aceptable. Luego apreté todo en mi maleta hasta límites casi inimaginables (ninguna estructura metálica podría ya decirme que mi maleta no era cabin friendly) y me fui al control de seguridad. Pasé el control de seguridad sin pitar y todos los individuos de allí me parecieron muy majos. Entonces me dirigí al lounge que le llaman los ingleses, o sea, la zona de bares y dutifrís (palabra que acabo de mirar en la RAE y no está todavía aceptada, así que la pondré en mi lista de peticiones para la RAE junto con monoparental). Para ir al lounge había una rampa y unas escaleras, uno de los hombres de seguridad,  muy simpático él, me señaló las escaleras, pero claro, yo quería bajar por la rampa con mi querida maleta de ruedas, así que se la señalé en plan como diciendo “¿pero la rampa no se puede usar?” y claro, él y sus compinches me hablaban todos a la vez en un inglés de Manchester muy claro, como es de esperar de los de seguridad del aeropuerto de Manchester. Entonces, yo al final desandé y les dije que no les entendía nada y me dijeron que sí que podía usar la rampa sin ningún problema. Y entonces me toqué el culo (sí, yo a mí misma, es una manía que tengo para comprobar si llevo la cartera encima, que ya sabéis que la llevo siempre en el bolsillo del culo) y no estaba por lo que puse una de mis caras de sorpresa (que también sabéis que cuando quiero soy muy expresiva). Y empecé a meter las manos en todos los bolsillos mientras los de seguridad me preguntaban “What’s happening, darling?” (sí, el darling también, es que eran mazo friendly). Ya encontré mi cartera y en ese momento se me acercó un jovenzuelo rubio y con ojos azules (bajito y con cara de duende, así en plan inglés bajito de pub, no os creáis que se me acercó Beckham) y me dijo: “Don’t worry, everything is going to be OK. The bar is open”. ¿Qué se creía ese tío, que estaba nerviosa por el vuelo y que me vendrían bien un par de lingotazos?, pues no, así que yo le respondí que ya había cenado, aunque bien sabía que no era esa la respuesta que el hombre esperaba y ahí le dejé con una cara un poco extraña.

Estuve esperando en el lounge, hice un pisito, miré la pantalla que te dice la puerta de embarque de tu vuelo, vi la gente pasar… cosas típicas que se hacen antes de embarcar. Cuando salío la puerta de embarque de mi vuelo me dirigí hacia allí por unos pasillos interminables (que son los que recorrí el día de mi llegada a esta magnífica ciudad) y llegué a la puerta de embarque. Una chica irlandesa (era pelirroja y con pecas, pero en realidad supe que era irlandesa porque se lo leí en el pasaporte) quitó su bolso de la silla de al lado suyo para que yo me sentara y estuve esperando a que se abriera el mostrador de embarque. Sigo sin entender por qué hay gente que paga 3.50 euros/libras por embarcar antes en un avión de Ryanair (que me parece a mí que no suelen ir muy llenos en general) en un vuelo que dura menos de una hora. Y ya os digo que la gente que coge el Priority pass tiene, en un 95% de los casos, pinta de tener un buen riego sanguíneo en las piernas.

Ya nos montamos en el avión, que como os digo estaba medio vacío, y me fijé que un panel de dentro de la cabina estaba suelto. Si es que no puede ser esto de viajar tan barato. Pero bueno, le saqué unas cuantas fotos por si lo podía usar como prueba en caso de sobrevivir a un accidente aéreo o alguna cosa de esas (nunca denunciaré a una compañía que ofrece precios razonables por servicios razonables, no como los que te cobran 200 euros para ir de Madrid a Bilbao). Bueno, ya despegamos sin ningún problema (y una vez en el aire me sentí aliviada, porque la mayoría de accidentes aéreos se dan en el aterrizaje y en el despegue. ¿No pensáis cuando vais en avión que justo en el momento ese en el que el avión se despega del suelo un motor puede explotar? Yo lo hago siempre y cuando ya han pasado un par de segundos digo: “bueno, ya da igual, porque como ahora mismo quiera saltar del avión para evitar morir quemada el golpe que me voy a pegar al caer al suelo desde una altura de 100 metros va a ser monumental”). Media horita de vuelo sin libro de lectura y aterrizamos en Dublín (así un poco de lado, pero bueno, que el piloto lo tenía todo controlado) y no aplaudí, porque creo que ya van unas cuantas décadas desde que se dejó de aplaudir cuando un avión aterrizaba, aunque ganas no me faltan nunca y no beso el suelo, porque casi no te da ni tiempo con la prisa que te meten los tíos de chaleco amarillo para que no andes estorbando por la pista.

Bueno, 1437 palabras son suficientes para esta entrada. A la tarde seguiré contando mis hazañas en tierras irlandesas, que como podéis ver hoy me he despertado charlatana que digamos. También os contaré mi primer día de Guy Fawkes, que os explicaré quién es para que entendáis todo bien. Y antes de despedirme hasta luego os dejo el vídeo de mi excursión a Liverpool en el que se ve que algo-algo aprendí en ética profesional y del trabajo en la que no aprendí nada relacionado con el título de la asignatura (asignatura de título redundante donde las haya, si es profesional, también es del trabajo).

Bgo en Manchester (hasta dentro de 3 horas) 38

Noticia del día: Begoña se va a Dublín. Aunque que Leire no sepa quién es Rafa Mora también merece un titular (desde el cariño).

Emepecemos por el principio (resumidamente, porque todavía tengo que hacer cosas antes de llegar al avión):

Hoy me he despertado, he desayunado y he ido a hacer la compra. Luego he ido a la piscina, he nadado muy a gusto con un entrenamiento con cambios de ritmo y así que me ha demostrado que mis cambios de ritmo son penosos (pero eso ya lo sabía, por lo que sólo me lo ha recordado). Luego he venido a la resi y he ordenado la habitación que falta me hacía. He acabado de hacer la maleta. He ido a comer y he visto que el tomate frito y el queso rayado tenían moho y los he tirado. He comido viendo Top Gear (hay a todas horas) y luego he estado ordenando mi habitación y ultimando los detalles del viaje.

También me he encontrado 2.05 pounds. Definitivamente, voy a volver más rica de lo que vine. No os preocupéis, porque mi habitación sigue pareciendo una pocilga, pero es que antes la cosa era pa entrar con excavadora. Veo que ha sido un día aburrido.

Llegaré a Dublín hacia las 22.30 y a mi lugar de acogida a las 23.30 aproximadamente. Mañana visitaré lo mejor de la ciudad y el miércoles también; o sea, la fábrica de Guinness, la estatua de Molly Malone y Pennys. Igual me compro un tin whistle “bueno” y un parche de esos de la bandera de Irlanda para pegarlo a mi mochila, no tengo sitio para mucho más; así como hay contables que hacen contabilidad creativa yo he hecho la maleta creativamente, porque vamos, no conoceréis a nadie que lleve saco, cojín, ropa para 2 días y una mochila (y alguna cosilla más) en el equipaje de mano. A ver qué tal es mi saco con estampado de camuflaje del Primark.

Bgo en Manchester 37

Ya está en Youtube el vídeo de Liverpool con el nombre de Bgo en Liverpool. Lo iba a subir, pero Youtube está ahora mismo en proceso de mantenimiento, por lo que lo subiré mañana.

Bueno, ayer creo que fue una de las noches más extrañas de mi vida, pero voy a empezar a contaros desde la mañana. Ayer Laura, Amaya y yo quedamos a las 9 de la mañana para coger el tren para ir a Chester. Cogimos el autobús hasta la estación y sacamos los billetes en la máquina. De verdad merece la pena sacarse el carnet joven, ayer me ahorré 4.40 pounds. Cogimos el tren sin equivocarnos y después de un viaje de una hora llegamos a Chester.

De los 17 grados que prometía el weather forecast sólo hacía la mitad, pero bueno, tampoco se estaba mal. Fuimos hacia el centro a buscar la oficina de turismo y así. La calle central (ya sabéis que todos los pueblos en Inglaterra tienen una calle central con tiendas) estaba llena de gente y siguiendo las flechas llegamos al Heritage Centre, que estaba cerrado. Entonces decidimos ir al ayuntamiento que es donde estaba el otro punto de información. En la plaza del ayuntamiento había un especie de mercadillo, típico que venden queso, gominolas caras, jerseys y collares. Delante del ayuntamiento estaba la catedral y decidimos entrar a visitarla. Pero no entramos, porque nos parecía abusivo que nos cobraran 4 pounds por entrar. Si hubieran sido 2… pero vamos, que ninguna catedral debería ser de pago que ya sabéis lo que pienso yo de cobrar entrada en las iglesias.

Luego nos dimos una vuelta por la muralla (supuestamente romana y en la que el rey Carlos vió cómo su ejercito era derrotado allá por el s. XVII). Y decidimos ir al castillo y al anfiteatro romano. El castillo estaba cerrado, pero cerrado, cerrado, cerrado. Sólo se puede visitar los martes y domingos y con visita guiada, así que como ayer era sábado y nosotras no habíamos concertado una visita no lo pudimos ver. Camino del anfiteatro romano encontramos el Grosvenor Museum, que no os lo vais a creer, pero era gratis. Tenía una planta dedicada al Chester romano y ahí aprendimos que lo de dentro de las murallas era como un campamento del ejercito y que el anfiteatro romano en realidad fue teatro en sus orígenes, lo que pasa que ahora estáuna mitad enterrada y han construido encima (un edificio de la YMCA). Luego ya fuimos al anfiteatro (un agujero redondo en el suelo) y después comimos.

Yo compré un bocata de albóndigas del Subway que me supo realmente bueno. Luego estuvimos vagueando un poco, encontré un penique y como ya habíamos visto todo lo que se podía ver en Chester fuimos a dar una vuelta por el centro hasta que llegara la hora de coger el tren, que también cogimos a la hora y sin equivocarnos.

Después de la excursión me duché, cené y quedé con esta gente. Y ahí empezó una de las noches más raras de mi vida. Hicimos el disfraz de Mikel, estuve hablando con el segurata sobre mi viaje a Dublín (es que él es irlandés) y de Fórmula 1 (es el único que me entiende), descubrí que no hay mejor manera de hacer amigos que decir Xabi Alonso… Es cojonudo, estoy en Manchester y me encuentro con gente para quien Xabi Alonso es Dios, y no uno ni dos, ayer me encontré por lo menos con 5. Laura y Amaya no consiguieron llegar al Ritz, dentro del Ritz no hay cobertura y cuando salía a llamarles no me cogían, me encontré con Helen vestida de gata (con unas orejitas y un vestidito mu mono, no con un disfraz al más puro estilo Romero), empezó a llover bastante, decidimos que nos íbamos cuando nos enteramos de que Laura y Amaya estaban en mi resi, mientras venía el bus estuve hablando sobre Xabi Alonso con Craig, un escocés muy majo. Llegamos a la resi, nos enteramos de lo que Laura y Amaya habían hecho y subimos a por los abrigos. Estuvimos marujeando un rato y me fui a dormir.

Hoy me he levantado pronto y con mucha hambre, así que me he duchado, me he lavado el pelo, me lo he secado y he ido a desayunar. Y para variar había un tío durmiendo en mi salón, así que he desayunado en la habitación. Luego le he cambiado las sábanas a la cama y como a la una empezaba la F1, en vez de ir a hacer la colada he comprado el periódico y lo he estado leyendo hasta que ha sido la hora. A la una he ido al salón y estaban Helen, Tom y el tío del salón (como paz y amor y el Plus pal salón) y hemos estado juntos viendo la Fórmula 1 y hablando de la residencia y así.

Luego ellos se han ido y he comido. Me han quedado superbien los filetes de pechuga y esto puede sonar sin más, pero tendríais que ver mi cuchillo y entonces me aplaudiríais. Luego me he tirado 2 horas y media haciendo la colada. Al principio la máquina no me tragaba las monedas. Ya he conseguido ponerla en marcha y me he ido a leer La Celestina (que espero acabar esta semana) durante 38 minutos. Cuando he ido a sacar la ropa de la lavadora, he visto que se había quedado atascado en el minuto 2 y que tenñia que reprogramarla. También he visto que me iba a hacer el lavado con agua caliente, por lo que ni me quiero imaginar qué tamaño tendrá mi ropa. Y entonces he tenido que esperar otros 36 minutos a la var la ropa. Luego he metido la ropa en la secadora y he esperado otros 50 minutos. Ya he conseguido lavar y secar la ropa y me he venido al piso y aquí he estado subiendo vídeos y fotos y esas cosas.

Mañana a la noche me voy a Dublín y la verdad es que menos mal que se ha parado el viento de esta mañana, porque si no ya estaba viendo yo que me suspendían el vuelo. Aquí cuando hace viento, hace viento de verdad y cuando llueve, llueve de evrdad, pero eso sí, cuando más llueve es por las noches y luego por el día deja de llover. Ya he mirado el tiempo en Dublín para estos días, no se esperan lluvias, pero las temperaturas andarán por los 10 grados, o sea que me tendré que abrigar.

Mañana intentaré postear antes de irme y luego os haré un magnífico reportaje de Dublín a mi vuelta. Igual mañana subo fotos de Chester, pero si no ya lo haré más adelante. Recordad que ya está disponible en Youtube Bgo en Liverpool (lo que no está disponible es Youtube).

Bgo en Manchester 36

Ayer no tuve tiempo de escribir porque fue un día muy atareado, pero os cuento hoy.

Ayer me desperté a las 8 de la mañana para ir a clase de gramática. Me preparé y fui a clase y qué cosa más rara que la profesora no venía. estuvimos esperando hasta las 9.15 y luego nos fuimos todos (unos 150-200) de clase porque allí no venñia nadie a decirnos nada y en Inglaterra se supone que si el profesor no viene en 10 minutos es que no hay clase. Pues había empezado bien el día madrugando para nada y digamos que lo empecé incluso mejor porque había quedado con Laura a las 10 (pensaba que iba a tener clase) para ir a comprar las cosas del disfraz. Así que de 9.15 a 10 estuve en los ordenadores mirando el email y la plataforma de la universidad y viendo un vídeo en el que un rabino ponía a caldo a los israelíes. Me cayó bien, me vi los 10 minutos de vídeo. A las 10 me encontré con Laura y fuimos a buscar cartulinas naranjas (tarea sólo para los más valientes, porque es casi imposible encontrar unas cartulinas; el miércoles entré en 5 tiendas de papelería/todo a 100 y me dijeron que no tenían). En la primera tienda nos dijeron que no tenían, pero nos condujeron a otra que sí que tenían.

En la tienda le dijimos al chico que queríamos 6 cartulinas grandes naranjas (entre otras cosas) y nos miró un poco raro y luego nos dijo que le llevaría 5 minutos traérnoslas. ¿Dónde estaban las cartulinas? Seguramente al otro lado del armario al más puro estilo Narnia (por cierto, si los de Narnia entran y salen de un armario, ¿son gays? ¿se decía salir del armario en las décadas centrales del s. XX?). Bueno, ya nos trajo lo que necesitábamos y nos cobró un mogollón. ¡Que vivan los todo a 100!

Luego, teniendo en cuenta que eran las 10.40 de la mañana y no teníamos nada que hacer cogimos el 147 (que es gratis para estudiantes) y fuimos al centro de la ciudad a que yo comprara mi flexo. Me compré un flexo rojo, monísimo de 4.99 (que por spuesto viene sin bombilla de 2.99). También compré una tapa para la sartén y una cubitera.

Luego volvimos con nuestras cosas a casa y quedamos en reunirnos a la tarde para hacer el disfraz. A las 4 quedamos y fuimos a la resi de Amaya a hacer el disfraz (ya os subiré una foto, pero os podéis imaginar ya que conocéis mis disfraces). Luego, cenamos y nos reunimos en mi resi para acabar el disfraz y estar un rato antes de ir a la discoteca.

Cogimos el autobús a la discoteca con los del portal B, que fueron todo el camino cantando. En el Opus entramos según llegamos porque teníamos ya la entrada comprada y no había casi nadie dentro de la discoteca, pero todos los que estaban se quisieron sacar una foto con nosotras. Si es que mis disfraces causan sensación… o piensan que soy una friki, no lo sé. Luego ya se fue llenando la discoteca y estuvimos allí hasta que encendieron las luces bailando y pasando una calor de muerte (pero bueno, que en Halloween es normal que el calor sea “de muerte”). Este chiste malo me recuerda que ayer hice uno aún peor, estoy sembrada estos días. Cuando salimos de la discoteca fuimos con unos mejicanos que se partían el culo cuando les decíamos que íbamos a coger el bus. Desde luego, qué mal pensados…

Y a la cama.

Hoy me he despertado pronto y muerta de hambre y he ido a desayunar, pero para mi sorpresa casi no quedaba leche, así que he desayunado con poca leche y después de arreglarme y eso he ido a comprar cartulinas naranjas para Mikel, que estuvo ayer en la tienda y no conseguía hacerse entender. Después de comprar las cartulinas, he ido a Primark a comprarme unos cojines que me servirán de almohada en mis viajes y también cuando tenga que hospedar a la gente en mi residencia. En buena hora se me ha ocurrido ir al centro, estaba a rebosar de gente, qué exageración y Primark parecía las rebajas. Bueno ya he comprado mis cojines (quería sólo uno, pero lo más barato era 2 por 3 pounds y encima se les puede quitar la funda para limpiarla) y también he comprado un cesto para la ropa sucia de esos de los que se pliegan sobre sí mismos. Luego he venido a la resi, he comido y aquí estoy.

Ayer hablamos de la posibilidad de ir a Chester mañana, así que hoy he mirado trenes, horarios y precios y me parece que mañana acabaremos yendo a Chester. Así que ya os contaré. Ayer a la tarde empecé a hacer el vídeo con las foto de Liverpool y espero terminarlo ahora para subirlo a Youtube y enseñároslo en una de las siguientes entradas de blog

Bgo en Manchester 35

Bueno, el Athletic ha palmado hoy, pero yo ya vi aquello del Sevilla hace medio año y entonces cualquiera sabe si pasará o no.

Bueno, hoy no he tenido clase, pero no por ello he estado ociosa. Después de despertarme y desayunar viendo un especial de Top Gear (han ido por el sur de Estados Unidos ofendiendo a los habitantes), he ido al supermercado. Esta vez no me he perdido por el camino. Ya he conseguido un colador para colar la pasta y una espatula de madera para no rayar la sartén. También me he comprado un forro polar muy agradable de 4 libras y aceite de oliva, así que se acabó el girasol.

Luego he vuelto y he preparado la mochila para la piscina. He ido hasta la piscina andando y cuando he llegado he visto que estaba lleno de niños porque es la semana de vacaciones de mitad de trimestre, así que como era imposible nadar, por que los niños estaban disfrutando con sus familias de la piscina y encima había cursillo de personas mayores, me he vuelto hacia la resi. He entrado en un par de sitios a buscar cartulinas, pero parece que aquí eso de las cartulinas no se estila mucho. Luego he ido a Lidl y he comprado huevos y patatas.

Y sí, si alguien compra huevos y patatas es para hacer una tortilla de patata (hecho que a mi padre le ha dado absolutamente igual). Así que en la residencia me he puesto manos a la obra y he conseguido hacer una tortilla aceptable sin echar mucho huevo a los fogones. También me he hecho unos spaghetti, pero eso es menos mencionable, porque he hecho unos cuantos en mi vida. Luego he acabado de ver el capítulo de Top Gear de la mañana, porque los repiten a todas horas, es como cuando compras una película de esas de mirador casi casi.

A la tarde he estado ahciendo unas gestiones (entre ellas buscar cartulinas) y también he comprado un enchufe adaptados de inglés a europeo. Pero no funciona en los enchufes ingleses, es más, en las instrucciones pone que ni se me ocurriera usarlo en un enchufe inglés, pero aún así lo he probado y no creo que fuera a explotar, simplemente no funcionaba.

Y luego he leído un poco, he comido unas gominolas y unas pipas, he leído el 20minutos, me he enterado de la derrota del Athletic y no mucho más la verdad. Bueno, Luis me ha encomendado la tarea de conseguir una firma de Chomsky porque el 3 de noviembre Chomsky dará una charla en la universidad de Dublín y resulta que yo justo estaré allí e iré con Ariane a ver la charla. Espero conseguir la firma, porque así Luis me dedicará un libro que escriba.

Seguramente se me olvide algo, bueno, ayer seguí conociendo gente de todos los sitios y concocía a un alemán que habla poco inglés (aunque no os lo creáis) y un tío de Arabia Saudí que habla muy bien inglés y que su gobierno le ha dado una beca de todo pagado por sus buenas notas para que estudie 4 años de universidad en Inglaterra. Flipa con el gobierno de Arabia Saudí.

Hasta mañana que tenemos que preparar el disfraz de Halloween que mañana hay fiesta y a nosotras nos mola disfrazarnos.